domingo, 11 de diciembre de 2011

Noches de arrepentimientos, días de penumbras despiertas


¿Cuándo dejará de doler…?
¿Cuándo?
Cuándo tendré que reír de lo que me hace llorar
¿Por qué? 
Qué ganas de ser un ángel en la cima de una montaña para caer al vacío lentamente…
Ya no siento las razones, el olvido debería hacerse patente
Debería llevarse mi alma, dejarme sola en un rincón
Soy una sombra entre penumbras donde hay más como yo
Sintiéndome especial en un montón de estiércol
Con gente que ni conozco, buscando el apego de algo que jamás fue mío
 Sentir para de sentir es lo que quiero
Quisiera olvidar la razón principal de tal arranque de furia
Quisiera olvidar el brinco de mi corazón al golpear la pared… olvidar el susurro hiriente de una voz que me acuchilla con su aroma…
 Quisiera olvidar lo que alguna vez me hizo feliz…
Déjame… debí dejarlo cuando pude… debí sacar de mi todo lo que pude en el momento que lo dudé…
Debí marcharme cuando lo supe, cuando vi sus ojos, cuando tuve miedo… cuando no quise estar sola, debí morir.

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